Embarazo adolescente: factores psicológicos

El embarazo adolescente es más frecuente de lo que podemos pensar. La OMS establece el periodo de la adolescencia entre los 10 y los 19 años. Así pues, va desde la edad en que la mujer es fértil hasta el final de la adolescencia. Se trata, sin duda, de un fenómeno que conlleva consecuencias psicosociales y psicológicas.

La organización Save The Children señala que nacen al año 13 millones de niños de mujeres menos de 20 años. El 90% correspondería a los países llamados “en desarrollo” y el 10% restante a los países desarrollados”. El equipo de Enrique Menéndez (2012), apunta que “las complicaciones del embarazo y el parto son la principal causa de mortalidad entre las mujeres entre las edades de 15 y 19 en dichas zonas”.

A lo largo del artículo, veremos cuáles son estas consecuencias, así como las teorías que abordan la razón de este tipo de embarazos. La adolescencia es un periodo vital en el que el sujeto experimenta muchos cambios. De este modo, un embarazo en esta etapa, podría suponer una desestabilización psicológica del adolescente.

¿Cómo piensan los adolescentes?

Uno de los primeros puntos a tratar en el embarazo adolescente es la razón por la que puede llegar a ocurrir. Algunas teorías sobre la evolución del pensamiento hablan al respecto. Afirman que en la adolescencia se pasa de un pensamiento concreto a un pensamiento lógico abstracto. ¿Qué significa este cambio?

Como describen Valdivia y Molina (2003), el pensamiento lógico abstracto “se caracteriza por ser hipotético deductivo, integrando mejor lo que se ha aprendido en el pasado con los problemas presentes y su planeación en el futuro, además permitiendo prevenir posibles consecuencias antes que éstas sucedan o en situaciones que no han ocurrido nunca, ya que no se limita a la experiencia”.

“Los buenos hábitos formados en la juventud marcan toda la diferencia”. -Aristóteles-

Las autoras destacan que existen adolescentes que todavía no han desarrollado este tipo de pensamiento y permanecen en el pensamiento concreto. De esta forma, según Valdivia y Molina, la consecuencia sería la incapacidad para planificar el futuro de una forma más flexible y realista. Al mismo tiempo, tampoco serían capaces de integrar las experiencias pasadas y saber cuáles serán las consecuencias futuras de sus acciones.

Así pues, según esta teoría, los adolescentes que no han dado el salto al pensamiento lógico abstracto, no serían capaces de prevenir un embarazo. ¿Por qué? Debido a su incapacidad de prever los resultados de su conducta. Por ejemplo, mantendrían relaciones sexuales sin protección descuidando los riesgos que conllevaría.

Consecuencias psicosociales

Las madres adolescentes tendrán que asumir una serie de roles para los que todavía no están preparadas. Como afirma el equipo de Muñóz (2001), los roles que deben adquirir “conllevan una tarea de adultos como es la maternidad, para los cuales no está psicológicamente madura”. Esta falta de madurez se acentúa si se trata de la primera adolescencia.

“No hay jóvenes malos, sino jóvenes mal orientados”.-San Juan Bosco-

Hernández, Kimelan y Montino (2000) destacan que en las familias adolescentes el proceso de adaptación para recibir al nuevo miembro suele ser más complejo. Esto es debido a que “incluyen sujetos en diversas etapas del desarrollo; los que probablemente no están esperando la llegada de un nuevo integrante, que de alguna manera va a modificar sus vidas”. Los autores hacen hincapié en lo imprevisto del evento y las consecuencias que puede tener para individuos que todavía no están preparados para recibir un nuevo miembro.

Embarazo adolescente: Consecuencias psicológicas
Factores asociados al embarazo

Valdivia y Molina (2003) destacan los factores de las conductas de las menores asociadas al embarazo adolescente. Las autoras mencionan ciertos aspectos como relevantes:

  •  Características familiares. Existen ciertas características que podrían influir en el embarazo adolescente según el contexto familiar. Por ejemplo: familias desestructuradas, poca comunicación familiar, estrés o violencia familiar…
  • Apoyo social percibido. Las jóvenes gestantes afirman percibir menos apoyo por parte de sus familias como de su entorno.
  •  Nivel intelectual. Se encontró un menor pensamiento lógico-abstracto en las adolescentes embarazadas. Como afirman las autoras el razonamiento lógico-abstracto “permitiría, en teoría, la anticipación de las consecuencias negativas que tiene un embarazo”.
  • Autoestima. Bajos niveles de autoconcepto y autoestima.
  • Presencia o ausencia de sintomatología depresiva. Este punto es más complejo. La sintomatología depresiva puede suponer tanto un factor que predispone al embarazo, como una consecuencia del mismo.

Conductas de riesgo

Autores como Coard, Nitz y Felice (2000) apuntan diferentes conductas de riesgo desencadenantes del embarazo adolescente:

  • Consumo de alcohol.
  •  Uso de drogas.
  • Actividad sexual precoz.
  • Existencia previa de un aborto espontáneo.
  •  Bajo índice de uso de anticonceptivos.

Síndrome de las embarazadas adolescentes

Lourdes Ibarra (2003), señala el “Síndrome de las embarazadas adolescentes”. Para la autora, este síndrome se basa en el fracaso de diferentes aspectos vitales de la adolescente. Así pues, este fracaso se produce en:

– Las funciones de la adolescencia como la adquisición de indepedencia, el logro de la propia identidad, la determinación del papel sexual y el desarrollo de un sistema de valores y elección vocacional.
– La continuación de sus estudios o en su preparación para la vida adulta.
– La construcción de una familia estable, por lo general matricéntricas y monoparentales.
– Por último, el fracaso para sostenerse a sí misma, dependiendo de su familia o del bienestar social.

Consecuencias psicológicas

Martha Restrepo (1991), de la Universidad Nacional de Colombia, señala como consecuencias psicológicas en adolescentes los siguientes puntos:

– Estrés relacionado con el manejo de un embarazo no planeado y la alteración de los planes educativos y ocupacionales.
– Estrés debido a la transición entre los múltiples roles producidos por la maternidad. Tanto el matrimonio si lo hubiera, como las diferentes responsabilidades, tienen lugar demasiado pronto de acuerdo con el promedio.
– Depresión, percepción de desesperanza, intentos de suicidio más frecuentes.
– Frustración debido a la dificultad para lograr las aspiraciones educativas y ocupacionales que permiten proporcionar la satisfacción de las necesidades familiares.

Reflexión final

El embarazo adolescente es un tema complejo. Sin duda, se necesitan más recursos educativos para prevenir este tipo de desenlace. Con ello no se pretende demonizar el embarazo, sino resaltar la falta de previsión y las consecuencias negativas que puede tener sobre la vida de la adolescente.

Como se ha visto, cuando el embarazo no es buscado, la vida de la joven puede desestructurarse por completo, tanto a nivel psicológico, educativo, familiar y profesional. Por ello, es tan importante ofrecer información y educación sexual a los adolescentes. Dotarles de conocimientos y hacerles pensar sobre las consecuencias de ciertos actos, podría ser un buen paso hacia una mejora en la prevención de este tipo de embarazos.

Tomado de: Psicoactiva
https://www.psicoactiva.com/blog/embarazo-adolescente-factores-psicologicos/

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