Viajar:

Viajar puede marcar la vida de una persona joven. Esto abre la mente y permite vivir experiencias únicas juntos, probar nuevas comidas y conocer otras culturas. Para tus próximas vacaciones, no dejes a tus hijos con tus padres, más bien viajen juntos y disfruten de la travesía como familia.

Trabajar en el jardín:

Pueden ponerse manos a la obra y crear un huerto de vegetales con los niños. ¡Este tipo de actividades pone en marcha a toda la familia y les permite trabajar juntos! Es importante educar a los niños acerca del medio ambiente y de los valores como el trabajo arduo, la constancia (por ejemplo, regar el jardín todos los días) y la paciencia. Pueden cuidar del jardín durante todo el año, no solo en las vacaciones. Como resultado final, podrían hacer mermeladas con las frutas que cultivaron o preparar una hermosa fuente de vegetales.

Adoptar y adiestrar a una mascota:

Para quienes es posible, tener una mascota en el hogar es una excelente manera de fortalecer los lazos familiares. Cuidar a un gato o a un perro implica una serie de responsabilidades y tareas que es necesario compartir. Hay que sacar a pasear al perro, limpiar la arena higiénica del gato y alimentar a las mascotas todos los días. Simplemente existen muchas labores para compartir. Adiestrar a un perro es otra forma estupenda de permitir que los hijos participen: ellos pueden, por ejemplo, desempeñar el papel del amo (incluso los niños pequeños pueden asumir esta responsabilidad).

Crear un álbum de fotografías familiares:

Dado que es sumamente importante que los niños aprendan sobre historia en general, ¡la historia de la familia debería ser aún mucho más emocionante! Entonces, ¿por qué no crear un álbum de fotografías familiares? Pídeles fotos a tus primos, primas, sobrinos y sobrinas de ellos mismos y de sus padres. Busca un álbum con muchas páginas y arma la historia de tu familia. Puedes redactar breves biografías de cada uno de los integrantes, recortar fotografías y hacer divertidos colajes. El único límite es la imaginación.

Cocinar:

En la cocina, los niños pueden hacer estragos, ¡pero no deberías permitir que eso te detenga! Deja que tus hijos participen para hornear una tarta, preparar una comida o cualquier otra cosa que no implique usar cuchillos. Los niños se divertirán, y el tiempo que tú compartas con ellos será impagable. Además, la satisfacción de haber cocinado algo para toda la familia de seguro los hará sentirse orgullosos.

Hacer un árbol genealógico:

Intenta recopilar la mayor cantidad de información sobre los miembros de la familia como te sea posible en un árbol genealógico. Esta es una excelente oportunidad para visitar a tus padres a fin de que tus hijos puedan preguntarles ellos mismos sobre sus propios padres y sus abuelos. Hacer un árbol genealógico es una excelente manera de unir a toda la familia, a la vez que permite impartir valores familiares importantes, como el linaje y el traspaso de la historia familiar. Una vez que hayan terminado de crear el árbol, no olvides compartirlo con todos.

Aprender juntos:

El aprendizaje no tiene por qué resultar aburrido. Por el contrario, ¡puede llegar a ser extremadamente divertido! Lleva a tus hijos a un museo de aviación, a un centro de ciencias o a un planetario. Si demuestras interés por algo al mismo tiempo que ellos, es posible crear un vínculo y compartir una maravillosa experiencia. Cuando ven a sus padres haciendo preguntas y demostrando no saberlo todo, los niños adquieren mayor confianza, porque comprenden que no está mal desconocer ciertas cosas y que el aprendizaje es una actividad que dura toda la vida.

Limpiar el hogar:

Para la gran mayoría, limpiar nuestro hogar es una labor tediosa o, al menos, una tarea que rara vez despierta entusiasmo. Pero, al trabajar juntos como familia, esto puede transformarse en un juego. Pon algo de música que les guste a los niños. Vístanse para la ocasión a fin de que la actividad resulte más entretenida y usen palabras y frases de espectáculos y juegos que los niños disfruten. Por ejemplo, pueden usar una varita mágica para inventar todo tipo de juegos de limpieza como si estuviesen en el mundo de Harry Potter. El placer de trabajar juntos y de obtener resultados concretos será una gran diversión para toda la familia.

Tomar fotografías familiares:

En la actualidad, la mayoría de los dispositivos electrónicos (tabletas, teléfonos inteligentes) vienen equipados con cámaras digitales. Aprovecha esta ventaja y haz una sesión fotográfica con toda la familia. Haz que todos participen; escojan un tema, hagan poses graciosas, añadan accesorios, usen algo de maquillaje y, principalmente, ¡diviértanse! No olvides los divertidos filtros y los efectos de posproducción que puedes incorporarles a las fotografías digitales. Esta es una gran oportunidad para presentarles a tus hijos las virtudes de la tecnología.

Organizar una búsqueda del tesoro:

¡Todos los niños creen que los tesoros realmente existen! Prueba de ello es que haya algunos en el jardín o en el hogar. Intenta encontrar el equilibrio adecuado: asegúrate de que la búsqueda no sea demasiado sencilla, pero tampoco demasiado complicada. Puedes disfrazaste de pirata y recurrir a tu mejor acento para caracterizar a este personaje. Sé expresivo con la voz y hazles acertijos (pistas ocultas en las palabras). Asegúrate de sonar convincente. Si bien lo importante es divertirse juntos, también podrás hacer de este momento un juego educativo. Si los niños lo disfrutan, háganlo de nuevo pronto, ¡inventen otro mapa para otro día!

Ir al zoológico:

Una visita al zoológico es una excelente ocasión para que tus hijos conozcan distintos animales y aprendan sobre la vida silvestre. Hazles preguntas y permíteles participar brindándoles información poco a poco sobre los animales. Si ellos aún no han aprendido a leer, indícales qué dice en los paneles informativos. Este tipo de salidas familiares son una excelente manera de disfrutar juntos de un tiempo de calidad al aire libre.

Hacer trabajos voluntarios:

El voluntariado es una manera enriquecedora de unir a las familias. Los niños tienen una idea intuitiva de lo que significa la unidad familiar; hacer trabajos voluntarios es una forma de ayudarles a comprender que forman parte de un grupo más grande: la sociedad. Ayudar a los adultos mayores, servirles alimentos a quienes lo necesitan y donar prendas de vestir que ya no usen a una tienda de segunda mano son magníficas iniciativas que permitirán que los niños se interioricen sobre los problemas sociales.

Hacer una cápsula del tiempo:

Según su edad, los niños comprenden que el tiempo pasa. Hacer una cápsula del tiempo (una caja donde puedan colocar sus objetos personales para que los encuentren generaciones futuras) es una excelente manera de enseñarles a tus hijos sobre la noción del tiempo. Asegúrate de poner fotografías tuyas de cuando tenías la edad de ellos para hacerles saber que alguna vez tú también fuiste pequeño y que ellos algún día serán adultos.

Escribir una canción:

¿Alguna vez has intentado escribir una canción? No es tan difícil; y no es necesario que sepas tocar ningún instrumento musical. Tan solo busquen una versión instrumental de una canción que le guste mucho a la familia e inventen una nueva letra juntos. Anima a todos los integrantes a participar y a usar su imaginación. Déjense llevar; no importa si la canción tiene una rima absurda o surrealista, o si no rima en absoluto. Lo importante es estimular la imaginación y reírse juntos.

Organizar una noche de karaoke:

Otra idea musical para fortalecer el vínculo familiar es disfrutar de una noche de karaoke. Puedes convertir el evento en una competencia amistosa: los otros miembros de la familia podrán calificar a la persona que esté cantando. También podrían formar dúos y tríos, por el simple placer de cantar juntos.

Acampar:

¡Es impresionante la cantidad de cosas que se pueden aprender al ir de campamento! Hagan una fogata, armen una carpa, exploren el bosque en bicicleta o a pie, o salgan a pescar; cualquiera que sea la actividad que escojan, acampar es muy divertido para toda la familia. Puedes aprovechar este tiempo juntos para enseñarles a tus hijos cómo encender una fogata sin usar un encendedor, para explicarles cuáles son las distintas especies de aves, para contarles historias de fantasmas (¡que no sean demasiado terroríficas!), o para narrarles la historia de las naciones originarias o de la llegada de los colonizadores.

Idear un juego de escape:

Los juegos de escape se están volviendo cada vez más populares. El objetivo es sencillo: estás encerrado en una habitación con un grupo de personas y deben trabajar juntos en pos de encontrar una manera de salir en una determinada cantidad de tiempo. Este tipo de actividades es ideal para adolescentes y preadolescentes, pero no tanto para los niños. Gracias a estos juegos, la familia desarrolla conceptos como la solidaridad, la ayuda mutua y la unión de energía e ideas.

Escalar una montaña

Ya sea que se trate del monte Kilimanjaro o simplemente de una colina cercana, cuando decides escalar una cumbre, una montaña o un cerro, el objetivo es siempre el mismo: llegar a la cima. Escalar una montaña es una excelente manera de enseñarles a tus hijos a fijarse objetivos y a ayudar a los demás, como cuando uno de los miembros de la familia comienza a perder fuerzas. Toda la familia se apoya mutuamente y el hecho de haber llegado a la cima de la montaña es una increíble sensación de satisfacción personal que compartirán entre todos.

Jugar con pistolas láser:

Al principio puede parecerse un poco a los juegos de guerra y, si bien es un hecho que se disparan los unos a los otros, si se analiza desde otra perspectiva, esta constituye una excelente actividad familiar. Se juega en equipos que deben permanecer juntos a medida que avanzan a través del laberinto. Cada uno protege al otro miembro del equipo y, a veces, uno debe sacrificarse por el bien del equipo. De cualquier manera, ganan juntos o pierden juntos.

Asistir a un espectáculo musical educativo:

En las grandes ciudades, las principales orquestas sinfónicas suelen brindar conciertos para los jóvenes. Esta es una fantástica oportunidad para presentarles la música clásica a tus hijos. A través de sus guías pedagógicas, recursos en línea y actividades educativas, los niños pueden descubrir instrumentos, compositores e importantes obras de la orquesta sinfónica. Aprovecha esta ocasión para continuar reproduciendo las famosas piezas de Mozart o de Bach en casa. Puedes escuchar música clásica todos los días, no se trata de un género solo para un grupo selecto.

Armar una colección:

Algunas personas coleccionan estampillas; otras, etiquetas de cervezas. La verdad es que, sin importar en qué se haga hincapié, coleccionar cosas siempre es divertido. Y cuando lo hacen como familia, es una excelente manera de trabajar juntos en un proyecto a largo plazo. Escojan algo que a todos les agrade, este es el secreto para garantizar que todos participen en el proyecto. ¿Qué tal una colección de hojas de árboles? Pueden intentar coleccionar todas las especies de hojas de su zona local. Cada vez que recorran la región, pueden visitar las afueras en familia y buscar las hojas de las especies faltantes en su colección.

Tomado y modificado de www.msn.com 

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